El Gobierno del Chaco reforzó el seguimiento de las obras y tareas hídricas destinadas a prevenir inconvenientes ante los posibles efectos del fenómeno El Niño. La estrategia se concentra en garantizar el escurrimiento del agua y reducir el riesgo de anegamientos.
Dentro del operativo, la Provincia pidió a los municipios mantener activas las acciones de limpieza de cunetas, desagües y drenajes urbanos, ya que esos trabajos son decisivos para evitar obstrucciones durante períodos de precipitaciones abundantes.
Prevención con foco en el drenaje urbano
Las intervenciones se desarrollan bajo la coordinación del Comité de Emergencia, que lleva adelante el control y seguimiento de las acciones preventivas. El objetivo es anticipar escenarios complejos y asegurar que los sistemas hídricos respondan de manera adecuada.
El mantenimiento en las ciudades ocupa un lugar central dentro del esquema, porque la correcta circulación del agua depende tanto de las obras provinciales como del estado de los canales y desagües municipales.
Control de obras dentro del plan hídrico
El secretario de Asuntos Estratégicos, Marcos Resico, indicó que la Provincia articula con las áreas responsables de las obras para verificar que cada trabajo avance según el plan hídrico establecido.
Los controles apuntan a sostener estándares de calidad y eficiencia en las intervenciones, con el fin de que las obras cumplan su función durante lluvias intensas.
Intervenciones en canales clave del interior
Entre las tareas destacadas se encuentran la limpieza y adecuación del riacho Arazá, el Canal de Soberanía y otros canales rurales ubicados en distintas zonas del interior provincial.
Además, Vialidad Provincial y la Administración Provincial del Agua (APA) trabajan de forma coordinada para ejecutar respuestas acordes a las necesidades de cada sector. La Provincia sostiene que la prevención requiere obra pública, control permanente y acompañamiento de los municipios.






